UNA GRAN META 

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Los alumnos de segundo año realizaron un balance sobre la carrera para la materia Periodismo Gráfico II.

Desde que ingresé a DeporTEA en marzo de 2023, mi vida ha dado un giro significativo. Recuerdo claramente el primer día, cargado de dudas y nerviosismo. Vine desde Balcarce y la mudanza a Mar del Plata fue un cambio monumental, la idea de ser periodista siempre me había intrigado, pero el miedo a no encajar o a no estar a la altura de las expectativas me acompañaba. Sin embargo, ese traslado también me proporcionó una oportunidad invaluable para crecer y madurar.

Al principio, estar en la facultad y el ambiente facultativo me parecieron extraños y diferentes a lo que había vivido. Las aulas estaban llenas de estudiantes con una energía contagiosa, todos deseosos de compartir sus ideas y opiniones. En contraste, yo me sentía un poco perdido. Sin embargo, esa sensación no duró mucho porque al pasar del tiempo empecé a tener una buena relación con mis compañeros y también descubrí que muchos de ellos también llegaban con inquietudes similares. Compartir esas experiencias nos hizo entendernos entre todos, y poco a poco formamos un grupo de apoyo que hizo que cada día en la facultad fuera más llevadero.

Las clases han sido, sin duda, uno de los aspectos más enriquecedores de mi experiencia y desde el primer cuatrimestre, me di cuenta de que estaba en el lugar correcto. Los docentes, que en su mayoría son apasionados por lo que enseñan, nos transmitieron su conocimiento y entusiasmo.

Aprender sobre la historia del periodismo, sus diferentes estilos y enfoques me abrió los ojos a la diversidad de esta profesión y cada clase fue una nueva oportunidad para explorar conceptos que, al principio, me parecían abstractos, pero que rápidamente se convirtieron en herramientas esenciales.

A medida que el año avanzaba, la carga de trabajo y estudio aumentó, pero también lo hizo mis ganas de seguir. Uno de los momentos que más recuerdo fue cuando vino a dar una charla a la facultad un periodista reconocido. Sus historias sobre la cobertura de eventos importantes y los desafíos que enfrentó en su carrera fueron una fuente de inspiración bastante grande. Esa conexión entre teoría y práctica me hizo entender que el periodismo no solo se trata de escribir, sino de contar historias que importan, que pueden hacer la diferencia.

El cambio de Balcarce a Mar del Plata también me presentó desafíos personales que no había anticipado y tuve que aprender a manejar la independencia, afrontar la soledad y resolver problemas cotidianos me enseñaron a ser más fuerte. La distancia de mi hogar me empujó a ser más autónomo y a enfrentar las dificultades con una nueva perspectiva y que cada obstáculo superado se convirtió en una lección de vida que complementó mi formación.

La interacción con mis compañeros también ha sido fundamental y largas horas de estudio compartidas, charlas sobre nuestras aspiraciones y los momentos de risas en la cafetería han creado lazos que van más allá de lo académico. Conocer a personas con intereses similares, compartir ideas y debates, ha enriquecido mi experiencia y me ha permitido crecer tanto personal como profesionalmente.

A medida que me acerco a la mitad de mi formación, puedo ver con más claridad mi objetivo: recibirme en diciembre de 2025. A veces, el camino parece largo y lleno de obstáculos, pero cada pequeño logro me recuerda por qué elegí esta profesión y porque quiero ser periodista y contar historias, investigar y hacer que las voces de aquellos que no tienen un espacio sean escuchadas. Estoy convencido de que el periodismo tiene el poder de cambiar realidades y de influir en la sociedad.

Hoy, miro hacia el futuro con una mezcla de emoción, miedo y a la vez con intriga. Sé que el camino no será fácil, que enfrentaré desafíos y momentos de incertidumbre, pero estoy listo para afrontar todo lo que venga. La posibilidad de trabajar en un campo que me gusta, de vivir bien y feliz gracias a lo que hago, es un aliciente constante. Mi tiempo en DeporTEA me ha enseñado no solo las habilidades necesarias para ser un buen periodista, sino también la importancia de la perseverancia, la empatía y la colaboración.

Este año y medio en DeporTEA ha sido un viaje transformador donde he pasado de entrar con dudas a encontrar una pasión y a rodearme de personas extraordinarias que comparten mis sueños y objetivos, y entre todos los ayudamos para estar cada vez mejor. Cada día que pasa en la facultad es una nueva oportunidad para aprender y crecer, y estoy ansioso por seguir este camino que, sin duda, me llevará hacia un futuro que quizás hoy te puedo decir que lo veo con miedo e intriga pero a la vez quiero llegar. Pero tampoco me quiero olvidar de disfrutar el proceso. La búsqueda de ser un periodista comprometido y feliz continúa, y estoy dispuesto a afrontar los problemas de los que la mayoría de las personas te cuentan, como eso de que “te cagas de hambre”, para poder en un futuro de gran periodista y hacer de este sueño una realidad.

Por Homero González.

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