Con signos de milagro, Argentina logró avanzar a los cuartos de final del mundial. Derrotó ,cuando parecía perdido ,3-2 a Egipto después de llegar a los 79 minutos 2-0 abajo. En los últimos 11 minutos,el equipo con enorme decisión se llevó por delante la oposición rival, lo metió en su arco y con vergüenza y convicción logró lo que parecía imposible.Messi fue un ejemplo. No obstante fallar nuevamente un penal ,luchó jugando hasta el final y no solo generó el primer gol con un centro, sino que fue el autor de la igualdad. Esa fracción del partido borró lo anterior y consolidó el cariño de la gente al plantel.
Ahora viene Suiza después de un híbrido 0-0 con Colombia y que vía penal arribó a cuartos.
Hasta la caída prevalecieron las críticas,enarboladas por aquellos que opinan de acuerdo con el resultado.Varió el marcador y se pasó al elogio. En fútbol, insistimos, no hay verdades absolutas y se deben respetar trayectorias. Seguramente el mundo futbolístico quisiera tener a Messi pero es argentino. Es el goleador de la competición y el máximo «artillero» de la historia de los mundiales.
Fue un triunfo inolvidable.El campeón del mundo vive.
Juan Carlos Morales
