Un árbitro deportado, el control selectivo, Irán sin hospedaje, un tiroteo y la persecución a varios jugadores de fútbol, es lo que trae la copa del mundo 2026 con las reglas políticas de Estados Unidos.
A sólo un día de iniciar el mundial 2026, habló Trump con respecto a la guerra con Irán, y acusa a Teherán de tomar “demasiado” tiempo en llegar a un acuerdo y advirtió que deberá asumir las consecuencias. Sin embargo, a lo que respecta de la copa de fútbol, los jugadores de Irán no podrán hospedarse en Estados Unidos. Con un pin en sus trajes, los jugadores iraníes llevaban un “#168”, en recuerdo a las víctimas de la escuela de Minap, bombardeada por Estados Unidos el 28 de febrero de este año.
La selección de fútbol de Irán, se encuentra hospedada en México, y deberá ingresar únicamente a los Estados Unidos cuando les toque jugar. Cuando se hablaba de la posibilidad de ser exportados los iraníes de EEUU, La presidenta de México, Claudia Sheimbaum, hace unas semanas, con honestidad comunicó: “No hay motivos para negarles la posibilidad de quedarse en México” y confirmó la llegada de Irán a México.
Por otro lado, fue deportado un árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan que es uno de los jueces más destacados a nivel global y fue distinguido como el mejor árbitro africano en 2025, este título fue el que lo hizo viajar a trabajar en la copa del mundo, aunque no llegó a pasar la frontera. “La FIFA no interviene en los procesos de inmigración del país anfitrión, y las autoridades le han informado de que la situación del referí no cambiará por el momento.
Es el gobierno anfitrión quien determina en última instancia quién recibe un visado y quién es admitido en su país”. Desligándose del tema, fueron las palabras de Gianni Infantino, el integrante de la FIFA, (Federación internacional de fútbol asociación). Las autoridades del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza consideraron que era “inadmisible” su ingreso al detectar “problemas en el proceso de verificación de antecedentes”. Estados unidos y sus requisas insólitas llevan a controlar excesivamente a jugadores de Senegal de una forma estricta directamente en la pista de aterrizaje de Carolina del Norte, perros y detectores de metales fueron parte de la requisa, en una prejuiciosa búsqueda por parte de los norteamericanos.
La Selección de Uzbekistán también atravesó un detallado protocolo de seguridad al llegar a Nueva York, para el amistoso ante Países Bajos, de la misma forma que Senegal, pero a pocos minutos de ingresar al estadio Icahan, un estadio pequeño ya que ingresan sólo 5000 espectadores y con excesiva seguridad. Además, la seguridad estadounidense retuvo a 7 horas de interrogatorio excesivo al jugador iraquí, Aymen Hussein, sin motivo alguno. “Me trataron como a un terrorista” expresó y las autoridades explicaron sin vueltas y con poco juicio que sólo se confundieron de persona.
Finalmente hace pocos días, hubo un tiroteo cerca de la base donde se hospeda la selección de Inglaterra, dejando allí a 9 heridos. Estados Unidos y sus reglas de odio tratan a las personas como terroristas, mafiosos o criminales.
Por Nahiara Romano
