TURQUÍA, 24 AÑOS DESPUÉS

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Los dirigidos por Vicenzo Montella comienzan con la ilusión de repetir lo sucedido en el Mundial Corea del Sur-Japón 2002. 

8.505 km, 17 horas de viaje con una mochila que pesa 24 años, separan a Ankara (capital de Turquía) de Manhattan y enmarcan el final de una “maldición”. Un país que se había acostumbrado a perder en los momentos claves, rompió con esa barrera mental y se posiciona como una de las selecciones posibles a ser sorpresas en este certamen. 

La llegada del fútbol al país turco se remonta a finales del siglo XIX, mientras el imperio otomano transitaba sus últimos años de actividad. En aquel entonces, marinos y comerciantes británicos fueron quienes comenzaron a patear una pelota en los puertos de Esmirna y en los campos de Estambul, en un contexto donde el deporte era visto con sospecha y hasta prohibido para los jóvenes musulmanes por las autoridades sultánicas. Lo que empezó como un entrenamiento en el trabajo, terminó por fundar los primeros clubes locales como el Beşiktaş JK en 1903 y el Galatasaray SK, en 1905 que rápidamente forjaron su estilo y se ganaron un nombre y respaldo frente a equipos extranjeros.

Con el correr del siglo XX, la disciplina transformó al ciudadano turco y logró que el fútbol no sea solo un espectáculo, sino un espacio donde lo emocional roza lo religioso. Cada encuentro se vive con la misma pasión pero con distintos hitos. Las calles se invaden con estandartes y banderas, los cafés se convierten en mesas de debates, los partidos en verdaderas calderas de presión y esto conlleva a una fama mundial por su forma de trato hostil ante el equipo contrario y protectora para el local. 

Esa carga emocional explica por qué el tercer puesto de 2002, representó tanto. No solo fue un sentimiento por que en Turquía no se gritan los goles, se grita con el corazón por las frustraciones y esperanza lo que define a los jugadores como héroes de una nación que respira por y para la pelota. 

Su casa para jugar los partidos será en Los Ángeles, ciudad situada al sur de California y al sudoeste de Estados Unidos. Rodeada por montañas, habitada por cuatro millones de personas, es la quinta ciudad más visitada por turistas del país americano. Sin dudas la adaptación a la gastronomía para los deportistas e hinchas de su país, será sencilla gracias a la migración de Medio Oriente y Turquía que además de los tacos, servirán shawarmas (finas láminas de carne cocinadas al asador vertical giratorio). 

La cultura del país europeo/asiatico, trasciende lo sentimental y emocional. Un partido para los turcos no solo es deporte, es una guerra que choca con lo religioso. Sus actitudes fuera y dentro de las tribunas, comienzan con un ambiente temperamental y terminan con una lealtad marcada por una pasión y cuestión de honor. También, las famosas trompetas turcas se escuchan los 90 minutos de juego, acompañado de los bombos y cánticos que convierten al espacio en un infierno. 

En cuanto a sus figuras podemos de gran presente, se encuentra el capitán Hakan Calhanoglu, actual jugador y estrella del Inter de Milán de Italia, quien es la cabeza del cuerpo y se destaca por ser un jugador con una visión y entendimiento inquebrantable para sus equipos. Sin embargo, todas las vistas de los periodistas se las roba Arda Guller, volante del Real Madrid de apenas 21 años que representa el salto de calidad técnica que el país no recuperó luego del retiro de Arda Turam, jugador del Barcelona, Atlético de Madrid, entre otros. Junto a ellos, la potencia de Kenan Yildiz, la joya de la Juventus que ofrece un desequilibrio fácil y ágil ante las defensas de los rivales.  

El el grupo D, no la tendrán fácil ya que es considerado uno de los más equilibrados y competitivos del torneo. Según el ranking FIFA , es el segundo grupo con mayor promedio de nivel, ya que todos sus integrantes están dentro del top 40 mundial. No hay un gigante pero cada equipo tiene sus fortalezas y eso se notará a la hora de competir. El debut ante Australia será difícil a raíz de que los “Socceroos” son conocidos por su disciplina táctica y orden defensivo. Luego, el choque con la selección Paraguay dirigida por Gustavo Alfaro, que se destacan por ser muy fuertes defensivamente y dejan la vida en cada jugada, para finalmente cerrar la fase de grupos en un duelo de caballeros frente a Estados Unidos la anfitriona de este torneo, que llega con la presión y una generación que juega en la élite europea encabezada de Christian Pulisic, jugador actual del Milan.

Cobertura especial Mundial 2026 por alumnos de la carrera de periodismo en DeporTEA.

Por: Bruno Cicuttini




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