El fútbol origina circunstancias muy especiales.En particular en época de mundiales. Por ejemplo la victoria de Ecuador sobre Alemania con posterior clasificación a la nueva ronda, generó que el gobierno dispusiera que el viernes 26 no hubiera clases en todo el país. La educación depende, muchas veces, de una pelota de fútbol . La pasión no tiene límites.Y asì pasan las competencias de este tipo, con situaciones curiosas. En 1934 se le ofreció a Italia organizar el mundial. Il Duce Benito Mussolini, que gobernaba el país y que nunca había visto jugar al fútbol en su vida, aceptó gustoso. Eso sì: cabía un solo resultado: ganar.E Italia fue campeón .Luego de la segunda guerra mundial, en 1950,Brasil ,local, jugó la final con Uruguay, Perdiò inesperadamente 2-1 y nunca màs uso la camiseta blanca. Allí nació la verde-amarilla. En el certamen de 1958 en Suecia , apareciò Pelè – campeòn del mundo con 17 años-,Argentina despuès de 24 años volviò a los mundiales, pero su actuaciòn fue catalogada como un desastre: perdiò 6-1 con Checoslovaquia Cuatro años más tarde ,en Chile, brillò otro fenómeno brasileño: el puntero derecho Garrincha para la confirmaciòn del «jogo bonito».En 1962, en Inglaterra, el dueño de casa conquistò su única copa del mundo y la selecciòn blanquiceleste sufriò la expulsiòn de Rattin, justamente ante el local (0-1).
En 1970 nos eliminó Perù y no llegamos a México donde brillò Pelè en su despedida.En Alemania 1974 surgiò Holanda y el llamado «fùtbol total» con un genial Johan Cruyff a la cabeza. Y asì se suman las historias para 96 años de mundiales donde el fútbol hace todo posible
Por Juan Carlos Morales
