Tata y El Cacho

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DOS etapas inolvidables de Estudiantes de La Plata. Una,aquella liderada por Osvaldo Zubeldía ( década del sesenta) y la más reciente comandada por Carlos Salvador Bilardo (en el ochenta con la consagración de la selección argentina en México). Oscar «Cacho» Malbernat integró la primera, con los títulos de América y del mundo (victoria ante el Manchester United de Inglaterra) y aquél equipo de Poletti; Manera, Aguirre Suárez, Madero y Malbernat; Bilardo, Pachamé, Flores, Ribaudo, Conigliaro y Verón.

La otra, con las conquistas «albirrojas» en el profesionalismo sobre Independiente y la vuelta olímpica en tierra azteca,  tuvo a José Luis «Tata» Brown como estandarte. Recuerdan: Pumpido; Cucciuffo, Brown, Ruggeri, Olarticoechea; Enrique, Batista, Maradona, Giusti, Valdano  y Maradona.El destino y el calendario quiso que los dos fallecieran en estos días. Fueron  golpes arteros para la vapuleada vida estudiantil, ya castigada por las reiteradas alertas sobre la sanidad de Bilardo. Malbernat se desempeño fundamentalmente como lateral izquierdo, pero la lesión de Eduardo Luján Manera lo obligó  en los partidos decisivos con Manchester (1968) a jugar por la derecha de la defensa, ingresando por el otro sector el tucumano Medina.

En el caso de Brown, la gloria vino en 1986 cuando abrió la victoria de la final del mundo ante Alemania (gol de cabeza en el Azteca) con el hombro lastimado y su presencia ganadora ya demostrada con las conquistas en Estudiantes como digno heredero de Aguirre Suárez.Curiosamente ambos luego de sus triunfos pasaron por Boca. Más tarde , «Cacho» recaló en Racing y en el caso de Brown para disputar el Mundial y llegar con competencia, se enroló en el Deportivo Español.Identificados plenamente con el cuadro platense, disfrutaron de momentos muy especiales. Malbernat se abrazó a la causa , y fue una de las piezas claves del plantel orientado por el «Huevo» Zubeldía. Se desempeñó al lado de la técnica del «zurdo» Raúl Horacio Madero y su elasticidad le permitió constituirse en un hombre infranqueable.

El «Tata», encabezó el proyecto del ´82 y el ´83, y su juego aereo siempre lo distinguió. Uno de los tantos más importantes fue el que obtuvo ante Velez luego de un partido que generó grandes polémicas y que recién pudo concluir el 11 de febrero   de 1983 no obstante haber  comenzado el 29 de enero y que se suspendió al termino del primer tiempo por la explosión de una bomba de estruendo en el vestuario del equipo de Liniers que dirigía Juan Carlos Lorenzo.Aquella noche en 57 y 1, Brown se perfiló definitivamente como líder estudiantil.En pocas horas, fallecieron dos colosos del «León». Queridos e inolvidables.




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