La Lucha Continúa

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Trabajo Ganador del Concurso Historias Mínimas 1° Año en DeporTEA Mar del Plata

Un femicidio, llamado vulgarmente como “crimen pasional”,es el homicidio cometido contra una persona por su condición de mujer. Se trata del asesinato de mujeres por hombres motivados por el odio,el desperdicio,placer o sentido de posesión.

En Argentina, una mujer es víctima de violencia machista cada 34 horas, según el registro nacional de femicidios elaborado a partir de medios gráficos y digitales entre el 1 de enero y el 31 de julio del 2019 se registraron 149 feminicidios, 127 fueron femicidios directos, 9 de ellos vinculados a mujeres y niñas, 9 vinculados hombres y niños, 4 trans y travesticidios y 25 casos se encuentran aún en proceso de investigación.

El 17% de las mujeres había realizado denuncias previas, 23% de los agresores se suicidaron, y 8% de los femicidas pertenecían a alguna fuerza de la seguridad. En lo que va del año , 126 niños y adolescentes, se quedaron sin madre.

En el año 2016 en Mar del Plata, Tamara Buffa, una mujer de 29 años que vivía con sus dos hijas y su marido, decidió adoptar a sus 7 primos tras el femicidio de Valeria Brítez, su tía, el mismo conmocionó a la sociedad, ya que quedaron 7 niños sin madre y con un padre en prisión, al momento del hecho la menor de los hijos tenía un año de vida.

Valeria Brítez de 34 años, sufría constantemente agresiones y amenazas por parte de su pareja, el cual ya contaba con antecedentes violentos. Ante estos constantes conflictos Valeria decidió denunciar por violencia de género a Scott bajo la órbita del Juzgado de Familia Nº 2 y se le otorgó una orden de restricción que prohibía el acercamiento a ella. Pero, ¿qué pasó con la orden de restricción? Tamara Buffa, sobrina de la víctima, expresó: “La orden de restricción a ella se le vencía el día jueves, fue a renovarla pero no le dieron bolilla porque se acercaban las fiestas y le decían que si no la molestó durante todo este tiempo para que la quería renovar.” “Bueno, no sé la renovaron. Esto fue un jueves, él la mató el lunes”.

En la noche del lunes 14 de noviembre de 2016, Brítez se dirigía junto a su hija mayor a un almacén cercano de su vivienda, a la par iba Scott quien la insultaba y denigraba.En el marco de un ataque de celos habían llegado a una discusión, el femicida saca un arma 9mm y le efectúa un disparo en la cabeza, en presencia de la adolescente, hija de la pareja. De acuerdo al resultado preliminar de la autopsia, Valeria Brítez recibió un “disparo abocado”: su pareja le apoyó el arma en la cabeza y le disparó de manera directa, por lo que su muerte fue prácticamente inmediata.

Tamara, una ama de casa, vecina del barrio Malvinas Argentinas, luego de lo ocurrido con su tía debió enfrentarse al difícil proceso de adopción de sus 7 primos, el mayor de los hermanos ya contaba con la mayoría de edad por lo cual no podía ser adoptado, los otros 6 niños menores de edad fueron adoptados por Buffa y su marido.

Hoy su familia está compuesta por sus dos hijas, su marido, y sus 5 hijos adoptivos de 14,12,10,8 y 4 años, por otra parte la mayor de las hermanas decidió vivir con su hermano. Sin embargo, el proceso de adopción y el pedido de justicia que debía afrontar no fue nada fácil. Recordemos que el caso fue en 2016, un femicidio en Mar del Plata no era visible como lo es hoy. La justicia lo tomaba como algo «común», Buffa no encontraba respuestas ante esta situación, fue así que decidió pedir ayuda en los medios de comunicación,y las colectividades feministas también le brindaron su apoyo.

Con respecto a la adopción de los niños fue un largo camino, los abogados del Estado no encontraban una solución al conflicto, la familia del femicida quería llevarse a los niños pero Tamara insistía que ellos no los iban a cuidar. “Al principio fue una guerra, pensaban que los quería a los nenes para quedarme con la plata”. Expresó Buffa.

La sobrina de Brítez sabía que debía luchar por la tenencia de sus primos, querían un abogado que realmente lleve el caso y lo defienda, siendo así, junto a su esposo decidieron contratar un abogado particular. “El abogado lo conseguimos por medio de la directora de desarrollo social, que más allá que es un abogado particular, decidió no cobrarnos nada, se solidarizó con nosotros y hasta el día de hoy es quien nos representa”. Agregó Tamara.

La economía de la joven ama de casa paso de mantener dos niñas a ocho, el principio fue duro ya que no contaban con los recursos para mantener a los ocho chicos, muchas veces la gente la tildó de «loca» por adoptar a sus primos, fue maltratada y despreciada por personas que deberían haberle brindado su ayuda y solidaridad.

«En su momento mucha gente me apoyó, pero lo hizo la gente común, la sin nombre, la que le cuesta igual que nosotros», agregó. «la directora de desarrollo social también nos ayudó, a ella le debo todo” “Siento que ella es alguien que me mandó mi tía”. Expresó Tamara.

También contó que el director de calidad de vida fue una de las personas que más la denigró, le dijo para qué quería a los pibes, «es como entregar a un muerto», «yo te entrego todos estos pibes, y hago que tu matrimonio se vaya a la mierda», estás fueron las palabras del director, las cuales marcaron este proceso de adopción de Tamara.

A su vez, el interés político fue otra factor que debió afrontar, habitualmente llegaban políticos a su hogar, hasta incluso nuestro actual jefe comunal, iban con el objetivo de hacer campaña y tomarse una foto con los niños. Tamara no dejaba que entrarán a su casa para tomar a sus hijos como un objeto y utilizarlos para la política, ella decía que si realmente la querían ayudar lo harían sin cámaras.

Vilma Baragiola fue otra de sus visitas, ella fue sin intenciones de campaña y le me mandó una cocina, de Buenos aires y la plata, al tomar mayor conocimiento el caso, fueron diputados, senadores, concejales, con el fin de ayudarla económicamente, «Ellos estuvieron desde el momento uno, sin cámaras»agregó. «Me dijeron que necesitaban los nenes, me dieron frazadas, cuchetas, colchones, de todo”Concluyó.

Otra visita importante fue la llegada de María Eugenia Vidal, la misma se llevó a cabo en marzo de este mismo año, fue una charla que duró alrededor de una hora,con la presencia de cámaras, sobre la vida en sí, la situación de los niños, su educación, tocó el tema de la ley Brisa, la cual se basa en un reparación económica para los hijos de víctimas de femicidio.

En nuestra ciudad la ley, no se podía llevar a cabo debido a que el trámite era muy complejo. Por lo tanto Vidal se comprometió con Tamara para que pueda recibir esa ayuda. Está protección de la ley es fundamental no solo para Tamara, sino también para los miles de niños que quedan sin madre, niños desprotegidos, bajo la tutela de algún mayor que puede o no tener
los medios para su crianza. Pero la justicia es lenta, la «ley brisa» fue sancionada en 2017, tardó más de cuatro meses en reglamentar su aplicación y en la ciudad de Mar del Plata ni siquiera podía llevarse a cabo hasta que la gobernadora Vidal intervino.

Para ayudar o ver casos que ponen la piel de gallina no hay que mirar muy lejos, si observamos nuestro alrededor, hay casos que podemos analizar, gente que podemos ayudar.

Tamara Buffa,es una mujer que luchó y lo sigue haciendo, las víctimas de violencia de género no son sólo las mujeres que mueren, debemos analizar el contexto, la familia que deja, en qué condiciones las deja, quién se hará cargo, en ocasiones los niños no tienen dónde ir, el Estado debe garantizar la ayuda necesaria para esa familia, para esa mujer que denuncia reiteradas veces a su pareja, deben escuchar la voz de las mujeres, dar respuestas, no hacer oídos sordos y sentarse a esperar.

Hoy, Tamara y su familia viven en mejores condiciones, lograron agrandar la vivienda para estar cómodos, los niños se adaptaron al cambio, incluso los más pequeños le dicen «Mamá», la menor que al momento del hecho tenía un año de vida, hoy tiene 4 años, casi sin recuerdos de sus padres, sin embargo su madre adoptiva le habla sobre ellos para evitar que los olvidé.

Por otra parte el 12 de septiembre de 2018, el femicida Walter Scott fue condenado a prisión perpetua. “Soy consciente que ellos son mis primos,ellos saben de sus papás,pero hoy son mi vida, es así»concluyó Tamara Buffa.




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