La clave es Una Jugada

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Pos  mucho que se hable en fútbol, a veces el destino de un partido o un campeón depende de una jugada. Hay miles de ejemplos, algunos más importantes que otros pero que sirven como referencias incuestionables. Más allá que para algunos lo fundamental sea ganar y para otros jugar bien y así llegar al objetivo.

Sí el remate holandés, en el final del encuentro con Argentina en 1978, no hubiera dado en el palo, tal vez otro era el epilogo del certamen. Acaso si en el Mundial 1986, existía el VAR, el gol de Maradona («La mano de Dios) resultaba invalidada. Ni hablar de la final de la Copa 1966 cuando se convalido el 3-2 de Inglaterra sobre Alemania a instancias de un guarda línea y cuándo el balón no ingresó en la valla.

En el Nacional 1968 Velez se consagró porque el juez del cotejo con River en el desempate jugado en el Gasómetro no otorgó un claro penal de Gallo (sacó en la raya de sentencia con la mano un cabezazo rival) a dos minutos del epilogo y con el cotejo 1-1 que impedía la coronación «millonaria».

Mucho después, en el 2009, se vio nuevamente favorecido por un arbitraje, el equipo de Liniers. Antes fue Guillermo Nimo, ahora Gabriel Brazzenas. Era el encuentro decisivo con Huracan. El empate proclamaba al «globo» pero a seis minutos del final, el hombre de negro pasó por alto una falta de Larrivey sobre el golero Monzón y en esa jugada los dirigidos por Ricardo Gareca alcanzaron el 1-0 que le permitió la vuelta olímpica

.El afamado equipo de José (el Racing club de Avellaneda 1966/67) conquistó la Libertadores porque Universitario de Perú malogró un penal en Lima con River (2-2 y Gatti controlo el remate de Chumpitaz) y así posibilitó un cotejo desempate con la «academia» que perdió 2-1 y entonces la final la disputaron Racing y Nacional de Montevideo.Los penales también determinaron halagos.

Argentina logró la Copa América de 1993 (último título) porque el arquero Sergio Goycochea atajó remates decisivos ante Brasil y Colombia provocando el éxito nacional por 6/5.

Algo similar, con otros protagonistas, ocurrió con Carlos Bianchi para que fuera campeón de la Libertadores con Velez y Boca. En esos casos se destacaron respectivamente Chilavert y Córdoba.

Una jugada, origen de éxitos y frustraciones. Mucho se puede decir, pero simplemente en una acción se puede definir todo.




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