Cobertura especial Mundial 2026 por alumnos de la carrera de periodismo en DeporTEA. En esta primera actividad, los estudiantes investigaron sobre cada país que participa del máximo torneo de fútbol y sus sedes.
El 14 de junio en el AT&T Stadium de Dallas, Japón hará su debut en su octava Copa del Mundo frente a Países Bajos, el mismo día en el que se cumplirán 28 años de su primer partido en los mundiales de fútbol. Y desde su debut en la máxima competencia a nivel selecciones continúa en una curva de ascenso constante, donde el fútbol en Japón irrumpió de a poco en medio de las artes marciales y se acopló a la disciplina, el honor y el respeto que rige en el país. En una cultura marcada por la influencia que tuvo China en su historia, en lo que respecta a cuestiones como la arquitectura o el budismo, que junto con el sintoismo que se originó en Japón, son las religiones más importantes de la isla y ambas coexisten.
Ubicado en Asia Oriental, Japón está conformado por 5 islas principales, Hokkaidō, Honshū, Shikoku, Kyūshū y Okinawa, a su vez está dividida en 8 regiones Hokkaido, Tohoku, Kanto, Chubu, Kansai, Chugoku, Shikoku y Kyushu, donde se agrupan las 47 prefecturas que conforman el país. Si bien hoy Japón está abierto al mundo y todos los años turistas visitan el país, atraídos por sus templos, su gastronomía, el anime o la tecnología. Sin embargo hubo un tiempo en el que Japón se cerró al mundo.
Llega el fútbol a la isla
En 1839 se aplicó una serie de reformas en lo que respecta a las relaciones exteriores, el sakoku, como es conocida esta medida, redujo de gran manera las relaciones comerciales y culturas extranjeras de Japón con el resto del mundo, además se expulsó a todos los extranjeros europeos, en especial se hizo foco en comerciantes católicos de España y Portugal, ya que el bakufu que gobernaba la isla, intentaba imponer el budismo en la isla ante el crecimiento del catolicismo en Japón. Además se determinó, bajo pena de muerte, que ningún extranjero o japonés no podía ni entrar o salir del país. Esto duró hasta 1853 cuando el Comodoro estadounidense, Matthew Perry se presentó en la bahía de Tokio con una flota de buques y presentó una carta del presidente Millard Fillmore, que exigía al emperador de Japón la apertura del comercio entre ambos países. Fue finalmente en 1868 durante el periodo conocido como Restauración Meiji que Japón, con la idea de modernizarse, abrió la puerta no solo a comerciantes sino también a otras culturas, sin que fuera necesario negociar en islas cercanas como ocurría antes.
Es así como en 1873 los oficiales de la Armada Británica llevaron el fútbol a Japón, el -responsable de esto fue el teniente comandante Archibald Lucius Douglas de la Marina Real y algunos de sus subordinados mientras se desempeñaban como instructores en la Academia Naval Imperial Japonesa, quienes le enseñaron el juego y las reglas a los cadetes de la marina japonesa. El fútbol causó rápido sensación y se propagó de la academia naval a las universidades.
Tras esto surgen los primeros torneos entre escuelas y universidades, y en septiembre de 1921 se crea la Asociación de Fútbol de Japón, originalmente bajo el nombre de “Dai-Nippon Shukyu Kyokai”, según explica la propia página de la federación. Por ese entonces el término Shukyu era usado para referirse al fútbol, aunque luego cambió por el término Sakkā que tomó popularidad luego de la ocupación estadounidense en la isla, y que es similar a la palabra Soccer. En noviembre de ese mismo 1921, la federación de fútbol inglesa donó un trofeo de plata y surgió la Copa del Emperador, competencia que se sigue disputando en la actualidad.
El fútbol se estanca
En 1929 Japón se une a la FIFA y en 1936 participa de los Juegos Olímpicos que se disputaron en Berlín, donde consiguieron una histórica victoria frente a Suecia por 3 a 2, aunque al siguiente partido por los cuartos de final perdieron ante Italia por 8 a 0. Si bien Japón todavía no tenía fútbol profesional,su popularidad iba en ascenso, aunque el comienzo de la Segunda Guerra Mundial estancó los planes. El Imperio japonés fue parte de las Potencias del Eje (junto con Alemania e Italia) y tras la guerra, la federación fue expulsada temporalmente de la FIFA. Además la ocupación estadounidense en la isla que también tuvo lugar después de la guerra que duró 7 años, potenció el béisbol que había sido introducido casi que al mismo tiempo que el fútbol en 1872 y que a diferencia de este último, se profesionalizó en 1936. Incluso en la actualidad el béisbol es el deporte más popular de Japón, por delante del fútbol.
Pese al estancamiento, en 1960 por recomendación de la federación alemana, Dettmar Cramer se haría cargo del puesto de la selección japonesa. Si bien no clasificó al Mundial de Chile 1962, en los Juegos Olímpicos obtuvo resultados positivos. En Tokio 1964, avanzaron segundos en su grupo por encima de Argentina a la que venció por 3 a 2 en otro resultado histórico para la nación. A pesar de esto Cramer dejó la Selección de Japón tras esos Juegos Olímpicos, aunque antes les había recomendado, entre varias cosas, que crearan una liga para que el fútbol siga con su desarrollo y así surgió en 1965 la Japan Soccer League, que dió resultados positivos al poco tiempo, ya que en los Juegos Olímpicos de 1968 consiguieron la medalla de bronce por sobre el anfitrión México.
Pese a los avances, Japón no clasificó a ninguno de los mundiales siguientes, de nuevo parecía estar estancado y no lograba atraer a los fanáticos, a pesar de haber sido sede del Mundial Juvenil en 1979, no fue hasta la llegada de la Copa Intercontinental al año siguiente que el fútbol comenzó a tomar popularidad de nuevo. Durante los 80, el fútbol tuvo un resurgir en popularidad, los japoneses esperaban con ansias los partidos entre el mejor equipo de Europa versus el mejor de Sudamérica, en parte eso contribuyó a que de nuevo se interesan por el fútbol, pero también fue responsable Yōichi Takahashi, creador del manga Captain Tsubasa, o también conocido como Supercampeones que impulsó el deporte en muchos chicos, algunos que terminaron por jugar en la selección años después, como Hidetoshi Nakata quien confesó en una entrevista haberse inspirado en la historia de Takahashi.
Profesionalización
Si bien japón tuvo su primera liga en 1965, siempre tuvo un aspecto más amateur que luego cambió a semiprofesional, los equipos eran propiedades de las empresas más importantes del país, como Nissan o Mitsubishi, por lo que sus jugadores eran los mismos trabajadores de las empresas, y tras el bronce en México 1968, las empresas le dieron más flexibilidad a los jugadores para que pudieran entrenar por la tarde. Y si bien en 1972 se creó la segunda división y se permitió la llegada de extranjeros a la liga no fue hasta la llegada en 1986 de Yasuhiko Okudera, el primer futbolista japonés en jugar en Alemania, que comenzó la profesionalización del fútbol.
En 1991, se creó la J League (Japan Professional Football League), y junto con la obtención de la Copa Asiática de 1992 por la parte de la selección, terminó por impulsar el fútbol en Japón, que desde 1993 se profesionalizó de manera definitiva con una liga de 10 equipos, en su primera temporada, y que trajo a diferentes figuras de otros países tales como Zico, Gary Lineker, Dunga o Ramón Diaz a jugar en el país. Y todo este trabajo obtuvo sus frutos con la clasificación de Japón al Mundial de Francia 1998.
El método Kaizen y la Selección de Japón
Si bien el método Kaizen está vinculado en mayor medida al mundo empresarial, es un proceso que implica mucha disciplina y trabajo en equipo, consta de realizar pequeñas acciones concretas, simples de manera diaria que involucran (al menos desde la teoría) a todos los miembros de una empresa, desde los directivos hasta los trabajadores. Podría decirse que es un reflejo de la cultura japonesa, que gracias a su disciplina y trabajo en equipo ha logrado salir adelante en muchas crisis a lo largo de su historia. Y si tenemos en cuenta eso, no es descabellado pensar que el método Kaizen se implementó en la Selección de Japón.
Si partimos de 1998, cuando debutó en los mundiales, en menos de 30 años Japón se consolidó como una selección referente en Asia, sus cuatro títulos de Copa Asiática (1992, 2000,2004,2011) son muestra de eso. Si bien todavía no pasó de octavos de final y no suele tener mucha regularidad, si tenemos en cuenta que tanto en Alemania 2006 y Brasil 2014 no pasó de fase de grupos, es de destacar que suele tener buenas participaciones en los mundiales, en 2002 y 2022 consiguió pasar líder en su grupo, en este último obtuvo una victoria histórica frente a Alemania por 2 a 1.
Todos estos resultados son gracias al trabajo en equipo y a la disciplina que se inculca desde las escuelas. A diferencia de otros países donde las escuelas no tienen un equipo de fútbol y quien quiere jugar debe buscar un club, en Japón se trabaja desde una edad temprana, ya que las escuelas son el motor del desarrollo y funcionan como una atracción de talentos, donde se les enseña el trabajo en equipo y la disciplina. Todo este proceso sigue hasta las universidades donde se terminan de pulir los talentos que en algunos casos especiales saltan directo a los clubes de la J League, sin tener que formar parte de las canteras de los clubes.
Es así como en estos 28 años, han aparecido en los mundiales jugadores como el ya mencionado Hidetoshi Nakata, el mediocampista fue una de las primeras grandes figuras que tuvo Japón y que triunfó en la Roma de la Serie A italiana. Como también Shunsuke Nakamura que brilló en el Celtic de Escocia y es recordado por su maestría en los tiros libres, Keisuke Honda que es el máximo goleador de la selección en mundiales con 4 goles, Shinji Kagawa quien al igual que Nakamura y Honda, se desempeñó en la selección como mediocampista y tuvo pasos por Borussia Dortmund y Manchester United, y es recordado como un jugador de mucha creatividad. Es de mencionar además jugadores actuales como Kaoru Mitoma , Wataru Endo o Takefusa Kubo, que si bien este último se desarrolló en mayor medida en España, debe destacarse como uno de los jugadores importantes que tiene la Selección de Japón para el Mundial de 2026.
La irrupción de estos jugadores es el resultado del trabajo en equipo, pero no el de los jugadores en la cancha, sino de un método involucra a todos, desde las escuelas, a las universidades, hasta los clubes profesionales y sus canteras.
Japón busca no solo sorprender a sus fanáticos en el próximo mundial que se va a disputar en junio, sino también superar por primera vez los octavos de final, aunque antes deberá medirse en el grupo F con Países Bajos, Túnez y Suecia. Si bien el conjunto asiatico tiene los jugadores y el ánimo de llegar lejos solo el tiempo dirá qué es lo que va a ocurrir.
Monterrey sede del partido 1000
El Estadio BBVA de Monterrey no solo será una de las 16 sedes del Mundial 2026, sino que será el escenario del partido número 1000 de la historia de los mundiales, cuando el 21 de junio Japón se mida frente a Túnez por el segundo partido del grupo F. Samuel García, Gobernador de Nueva León, donde se encuentra el estadio, busca transformar ese partido en una celebración especial y prometió llevar a 100 mil fanáticos a Parque Fundidora, también en Nuevo León, donde tendrá lugar uno de los 3 FIFA Fan Festival que habrá en México.
Pero si hablamos un poco más de Monterrey, está ubicada en la región noroeste de México, y está marcada por un paisaje montañoso que se mezcla con la urbanización.
La Arquitectura de la ciudad de Monterrey tiene una importante influencia francesa y española, principalmente en iglesias .El Cerro de la Silla, el río artificial Santa Lucía y el Parque Fundidora son las principales atracciones turísticas, además la música norteña marca una fuerte presencia en el lugar.
En lo que respecta al Mundial 2026, Monterrey será sede cuatro partidos, 3 de fase de grupos y uno de dieciseisavos de final, todos se disputarán en el Estadio BBVA
Fase de grupos:
. 14 de junio, Suecia vs Túnez – Grupo F
. 20 de Junio, Japón vs Túnez – Grupo F
. 24 de junio, Sudáfrica vs Corea del Sur – Grupo A
Dieciseisavos de final
. 29 de junio 1º Grupo F v 2º – Grupo C
Por Oroná Santiago- alumno tercer año
