i̶n̶ DEPENDIENTES DE LAS DROGAS

300

El miedo que suelen tener muchos padres, amigos, compañeros sobre un ser querido: la adicción a las drogas. Las variables entre el uso recreativo y la adicción, las drogas blandas y duras, el buen o mal uso y muchas otras cosas más analizaremos en esta nota.

Nuevamente gracias a Fabián Melamed, psicólogo y director de Clínica de Familia, y su artículo “Drogas, uso, abuso y adicción: cuando el reconocimiento temprano hace a la diferencia” examinaremos dicho fenómeno.

Para empezar a explicar esta temática primero debemos definir el término drogadicción: “Trastorno crónico y recurrente caracterizado por la búsqueda y el consumo compulsivos de la droga a pesar de sus consecuencias negativas. Se la considera un trastorno cerebral porque genera cambios funcionales en los circuitos del cerebro que participan en la recompensa, el estrés y el autocontrol. Esos cambios pueden durar mucho tiempo después de que la persona deja de consumir drogas.” Las causas por la cual un joven puede recurrir a drogas como la marihuana, cocaína, drogas sintéticas, heroína, etc son muchas. Entre las más destacadas se encuentran:
• Bajo nivel de autoestima
• Por curiosidad/ presión social
• Ansiedad
• Para “sentirse mejor”

En su artículo Melamed arrancó exponiendo dos mitos, las drogas blandas y el uso temporal: “No hay drogas blandas, me decía un especialista español, ‘las blandas son puerta de entrada’. Se podrá discutir, aunque mi experiencia me dice que le doy la razón. Sin embargo, sin dudas que hay tiempos duros y blandos. Tiempos tempranos, tardíos e imposibles.” Y agregó: “Las drogas en su uso frecuente, asumen necesidades tranquilizantes o euforizantes para enfrentar la vida. ‘Solo las consumo antes de ir a dormir’, ‘me gusta’, ‘cuando salgo me la hace pasar mejor’, ‘me divierto’ son inocentes afirmaciones de jóvenes. Ingenuos argumentos, que quienes trabajan el tema, asocian a malos pronósticos ya que esconden déficits de personalidad que se incrementan justamente cuando empieza a cambiar los desafíos vitales y estos se tapan u obstaculizan con el uso de la droga, la que fuere, incluso la ‘inocente marihuana’ ”.

Las cifras en nuestro país alarman, según un estudio del Sedronar (Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas) de “1028 centros de tratamiento de adicciones, públicos, privados y mixtos determinó que en 2017 fueron 196.781 personas las que solicitaron atención, tanto ambulatoria como residencial. Lo que más preocupa a los responsables de dichos centros es que en los pedidos de asistencia ya no aparece el alcohol como único factor de riesgo, sino que se notó la consolidación de la etapa de policonsumo de drogas.” Además, en un estudio realizado por el Observatorio Argentino de Drogas se detalló que de los que iniciaron su contacto con la marihuana a los 17 años o antes, casi 30 de cada 100 personas presentan consumo abusivo y más del 46% consumen estupefacientes frecuentemente.

Siguiendo con el artículo se deja en claro las diferentes facetas de la drogadicción: “Para la detección temprana, debemos recomendar mirar con detenimiento cuando algo le llama la atención de un hijo. Hacerlo sin negación, lo que es muy típico, ya que lenta y progresivamente se pueden observar diferencias conductuales, que en el tiempo, se vuelven evidentes (si se presentaran de forma recurrente) y que nos estarían poniendo en conocimiento de riesgos. Hay señales diversas, que deben darse como un patrón, tales como:
-Ausencias injustificadas en los lugares habituales de concurrencia -Falta de dinero de manera sospechosa- Cambio de amistades y lenguaje -Retraimiento o sociabilidad inusual- Cambios de humor.
-Aumento o disminución del apetito -Cambios en el ciclo de sueño -Falta de interés en actividades que históricamente lo tenían -Decaimiento del rendimiento general (escuela, trabajo) -Alteración significativa del proyecto vital. -Dificultades para sostener actividades a largo plazo.
Cuando estos hechos no se dan aislados, sino de forma conjunta y de manera repetitiva, es posible que estemos viendo a un hijo que está pasando del uso ocasional de la droga a otro de uso frecuente o abuso.” Y sentenció “Si este paso no se bloquea, hay alta probabilidad de llegar a la adicción” convirtiéndose en ̶(̶I̶N̶)̶dependientes de las drogas.

PARA LEER EL ARTICULO COMPLETO, CLICK AQUÍ




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com