El Día de la Bombonera

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Veinticinco de mayo de mil novecientos cuarenta. Tarde de sábado e inauguración de la famosa «Bombonera». En el mismo predio que ocupara el anterior estadio.

Ante una estremecedora multitud, el recordado arquero Americo Tesorieri izó la bandera nacional y  Pedro Calomino la insignia de Boca. Fundadores e ídolos, devenidos en próceres desfilaron ante unas 60.000 personas reunidas en el escenario.Aún faltaba la tercera bandeja y parte de la segunda, pero la Bombonera ya esbozaba ese carácter que la convertía en un fenómeno casi religioso.

Los festejos de la fecha patria culminaron con un cotejo amistoso con San Lorenzo de Almagro que ganó el xeneize .La denominación familiar fue adoptada por todos desde que se  estaba construyendo. Ya preexistía al uso popular,como la manera que en directivos, profesionales y obreros se referían a la obra.

Una de las versiones cuenta que un tal Victorio Sulsic, arquitecto eslavo, recibió de regalo una caja de bombones y descubrió que se asemejó mucho a su diseño del estadio. Otra de las leyendas se refiere a la idea del Ingeniero José Luis Delpini, a quien le tocaba resolver tribunas que, en principio, habián sido pensadas para cerca de 100 mil espectadores. Parece que se le ocurrió darle una forma similar a los carritos de bomboneras, cilindricos y con ruedas, usados por los barrenderos para recoger la bosta de los caballos en las calles.La bombonera es el recinto de la pasión en masa, la celebración de la voz humana que intimida. Es la agitación uniforme de brazos que reedita al circo romano, sin más victimas que los caidos en el juego. Es ese templo donde se vive una liturgia  pagana tan singular que se incluye entre los destinos de miles de turistas.De allí la fámosa frase:»La bombonera no tiembla, late».

El primer partido oficial de Boca en ese escenario fue el 2 de junio de 1940, cuando doblegó a Ñuls 2-0  con goles  de Alarcón y el «nano» Gandulla.Ese día jugaron: Estrada; Ibáñez y Valussi; Viana, Lazzatti y Arico Suárez; Tenorio, Alarcón,Sarlanga, Gandulla y Emeal.El primer clásico con River, el 30 de junio de 1940, favoreció al «auriazul» por 3-1 con tantos de Rosell, Sarlanga y Alarcón.

Denominada antes «Camilo Cichero» en homenaje a uno de los presidentes iniciales, lleva en la actualidad el nombre de uno de los titulares más renombrados de la institución como fue el cordobés Alberto J. Armando, creador en la década del sesenta del fútbol espectáculo.

La categoria de «Lucho» Suárez, la cintura de Rojitas, la personalidad de Ratín, la magia de Riquelme.los goles de Varallo, Valentim o Palermo, el nivel del peruano Melendez, la boina de Severino Varela ,el penal que le atajó Roma de Delem en 1962,  la majestuosidad de Maradona, y muchos más encendieron los grandes momentos de la «bombonera». Vueltas Olímpicas, fiestas, 80 años de gloria.




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