Daniel Katz, su esposa y socios, envueltos en los Panamá Papers

763

Trabajo de investigación por Inés Reyna, Norman Clinckspoor, Micaela Sotelo y Francisco Fernández – Alumnos de tercer año de DeporTEA Mar del Plata.

El ex intendente marplatense y ex diputado nacional Daniel KATZ, fue accionista junto con su esposa, Gabriela Bilevich, de una sociedad off-shore, según figura en la base de datos de la investigación mundialmente conocida como “Panamá Papers”.

 

Centro económico de Panamá

 

De la información disponible en los off-shore leaks del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, según sus siglas en inglés), se desprende que el 13 de marzo de 2007 fue creada -a través del estudio panameño “Mossack Fonseca y Co.”- una sociedad denominada “Witley Trade Inc.” Sus directores son el arquitecto marplatense Hernán Julio Vela, Gabriela Elena Bilevich e Hilda Juana Jora, la octogenaria madre del ex intendente radical. Sus accionistas: la misma Bilevich y Víctor Daniel Katz Jora.

De acuerdo a los registros a los que este medio tuvo acceso, la sociedad permaneció inactiva desde mayo de 2014 hasta que, finalmente, fue dada de baja el 15 de julio de 2016, tres meses después de que saliera a la luz la filtración de más de 11 millones de documentos de sociedades registradas en paraísos fiscales, que dejó expuestos a presidentes, empresarios y celebridades de todo el mundo, en el mayor escándalo de fuga de capitales nacionales que haya existido jamás.

Katz fue diputado nacional por el bloque de la fracción de la Unión Cívica Radical alineada en aquel entonces al kirchnerismo, desde diciembre de 2007 hasta diciembre de 2011, por lo que el ejercicio de su mandato se superpone con la actividad de Witley Trade Inc. en paraísos fiscales.

Las sociedades off-shore (“fuera de costa” en inglés) son empresas que no registran ninguna actividad económica real. Si bien no es ilegal tener sociedades en paraísos fiscales, generalmente éstas sirven de pantalla a sus accionistas para transferir dinero, realizar operaciones financieras, abrir cuentas bancarias en el exterior y realizar operatorias sin las cargas fiscales que deben afrontar en los países de origen. Sus mayores beneficios son la protección de activos (como sería el caso de un posible embargo desde el país de origen), la menor carga fiscal, la confidencialidad de sus accionistas (antes del “Panamá leaks”) y el no requerimiento de la justificación del origen de los fondos.

Como parte de su modus operandi, el estudio Mossak Fonseca y Co. prestó nombres de directores, managers y accionistas con el fin de esconder a los verdaderos dueños de estas “compañías fantasmas”. La mayoría de las sociedades argentinas involucradas en el escándalo, llegaron a Mossack Fonseca a través de una estudio jurídico uruguayo llamado Hoslynd SA, al igual que la off-shore de la cual Katz y su esposa fueron accionistas.

Consultado por este medio sobre la existencia de dicha off-shore, Katz sostuvo que en el año 2007 evaluaba iniciar una actividad comercial para la cual se asesoró con un profesional que le aconsejó “hacerlo a través de una sociedad y no a título personal, por cuestiones impositivas”. Según el ex intendente, en ese mismo momento le pareció “poco claro e innecesario hacer todo eso, por lo que se descartó de plano”.

 

 

“Esa sociedad (en referencia a Witley Trade Inc.) jamás tuvo actividad alguna, de ningún tipo”, afirmó, y explicó que por ese motivo nunca fue incluida en sus declaraciones juradas. “Una de las razones por las que no se utilizó la sociedad –tal vez la de mayor peso- es que no me pareció ético desarrollar actividades a través de una off-shore”, concluyó en su descargo. Pese a lo afirmado por Katz en cuanto a la falta de actividad, Witley recién fue dada de baja siete años después de su creación.

En las cuatro declaraciones juradas que presentó a lo largo de su mandato como diputado nacional, entre 2007 y 2011, cruzó con una línea los casilleros destinados a títulos, acciones, fondos comunes de inversión, papeles y valores cotizables en bolsa, y participaciones en sociedades, en el país o en el extranjero. “Witley no se declaró porque no registró jamás actividad alguna. Fue solo un ejercicio que no se utilizó nunca”, reiteró Katz al respecto.

Víctor Daniel Katz Jora comenzó a militar en Franja Morada mientras era estudiante de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Mar del Plata. En 1991 comenzó su derrotero político al ser elegido secretario general del Rectorado de la UNMdP. Cuatro años más tarde, fue electo concejal por la Unión Cívica Radical en el distrito de General Pueyrredón y, luego, reelecto en 1999.

Luego de la renuncia del intendente Elio Aprile, en febrero de 2002, Katz asumió como Jefe comunal hasta el 10 de diciembre de 2003. Ese mismo año, se postuló como intendente por un frente conformado por radicales, socialistas y vecinalistas, y ganó las elecciones con el 48,01% de los votos.

Tras tejer una alianza electoral con el kirchnerismo, dejó de lado la reelección y optó por postularse a diputado nacional por la quinta sección de la provincia de Buenos Aires en el 2007. Aunque él sí logró obtener el cargo, su apoyo al candidato a intendente Sergio Fabián Fares (ex presidente del Consorcio Portuario y del EMDER durante su gestión) no alcanzó para que éste se impusiera en las elecciones comunales.

Desde que asumió su mandato, fue presidente del bloque de diputados de la Concertación (conocidos como “radicales k”) y, luego de la famosa votación de la Resolución 125 de Retenciones Móviles al sector agrícola, pasó a ser jefe de la bancada de Consenso Federal (ConFe), manteniendo un fiel alineamiento con el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos. En 2009 dio otro salto hacia el bloque de la UCR, ejerciendo allí la vicepresidencia hasta la finalización de su mandato en diciembre de 2011. Tras esta etapa, decidió volver a la actividad privada.

Por su parte, la esposa del ex intendente, quien se desempeña como profesora adjunta de la Facultad de Inglés, Lengua y Literatura de la UNMdP, conformó en el año 2008 una sociedad financiera radicada en Mar del Plata llamada “Transacciones Crediticias SA” que, según figura en su página web, se dedica a “brindar servicios de préstamos personales a empresas de consumo masivo”. La presentación describe que desde su inicio, “la compañía mantiene un fuerte vínculo con la cadena OPEN SPORTS  brindando préstamos personales a sus clientes en 48 puntos de venta, y que actualmente tienen más de 120.000 clientes y más de 600.000 préstamos otorgados para el consumo”.

 

 

Todos los socios de Bilevich en Transacciones Crediticias SA también figuran en los Panamá Leaks con empresas off-shore de las que son accionistas o directores, junto con prestanombres proporcionados por el estudio Mossak Fonseca y Co. Ellos son: el contador Sergio Fabián Fares, el arquitecto Hernán Julio Vela, y los corredores de bolsa y financistas Santiago Esteban Vattuone y Andrés Sebastián Vattuone (ver cuadro).

 

 

Vela también ostenta en su currículum algunos cargos públicos: en enero de 2016 fue nombrado, mediante el decreto 3/2016, por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como Director General de la Dirección de Coordinación Institucional y Comunitaria; y en febrero del mismo año, según el decreto 389/2016, fue designado por el Poder Ejecutivo Nacional para integrar el Consejo de Administración del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional. Según promociona en su página web, también tendrá a su cargo proyectos privados en Mar del Plata.

 

 

Por su parte, Andrés y Santiago Vattuone son presidente y vicepresidente, respectivamente, de Transcambio SA, que fue suspendida durante 120 días en abril de 2015 por el Banco Central de la República Argentina mediante Resolución N° 301. En julio del mismo año y a través de la la Resolución N° 623, el BCRA estableció multas millonarias para la casa de cambio y los Vattuone debido a unas 3800 operaciones irregulares detectadas entre 2013 y 2014 por un total de casi 30 millones de dólares.

Además, el grupo Transcambio es investigado por la justicia federal en la la megacausa que indaga sobre la existencia de “cuevas financieras y arbolitos” en la ciudad. En diciembre de 2016, la Fiscalía Federal N° 1 de Mar del Plata, a cargo de Laura Mazzaferri, solicitó el allanamiento de 11 cajas de seguridad en el marco de la causa que se investigan, entre otros, lavado de dinero, intermediación financiera y asociación ilícita. El resultado: más de 2,7 millones de dólares secuestrados, en cajas de personas físicas y jurídicas, vinculadas al Grupo Transcambio (Transcambio S.A., Transacciones Crediticias S.A. y Anker S.A.).

A su vez, los mismos cuatro socios de la esposa de Katz en Transacciones Crediticias SA conformaron en el año 2016 otra empresa cuyo objeto fue definido como “inversora y financiera”. También en Mar del Plata, pero esta vez con el ex intendente como quinto socio: Nobis Consultores SA. Sin embargo, el ex diputado aseguró que ésta “tampoco nunca operó por diferencias entre los integrantes”.

Pese a la existencia de todas estas empresas, y según figura en su constancia de inscripción en AFIP, el arquitecto Daniel Katz fue monotributista hasta diciembre de 2014, mientras que Gabriela Bilevich comenzó a pagar ganancias recién un año antes. Con solo googlear sus nombres junto con “Panamá Papers”, surgen los datos de su sociedad off-shore y las de sus socios marplatenses.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com