Cuando los cocheros paralizaron Mar del Plata en plena belle epoque

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Enero de 1915. Mar del Plata brama contra el comisionado municipal por una “ordenanza de impuesto y tránsito” que impone una presión descomunal y agrava los primeros efectos de la Gran Guerra. 

Un viejo malestar aflora en el pueblo a quien se le prohíbe elegir intendente y debe contentarse con los interventores que designa el gobernador. Empiezan a recordar, entonces, aquella Junta Popular de Resistencia a los Comisionados que en 1911 movilizó a una multitud.

El gobernador Marcelino Ugarte y el comisionado municipal Florencio Martínez de Hoz, ambos conservadores, tampoco olvidan aquel antecedente y toman recaudos de estilo. Cuando el clima se caldea, la policía es acuartelada y desde La Plata llegan refuerzos. 

No deja de preocupar, además, la actitud remisa de esos 32 obreros municipales que en cualquier momento suspenderán el arreglo de calles y caminos. Hace nueve meses que no cobran.

Los cocheros, que son los taxistas de la época, reclaman al municipio un reajuste de sus tarifas para compensar el “impuestazo” pero el comisionado se lo niega. Cuando inician el paro, los tranvías se atestan de aristocráticos turistas acarreando valijas y malhumor.

Al cuarto día, Martínez de Hoz accede verbalmente a sus reclamos. Los cocheros vuelven al trabajo pero sufren represalias policiales y luego comprueban que la promesa de aumento no se trasladó a los papeles.

El 14 de enero los cocheros reinician la huelga. El 15 se suman los carniceros, lecheros, carreros y pescadores. El 16 los comercios cierran sus puertas y la ciudad queda paralizada. Los alimentos ya escasean.
Numerosos vecinos se autoconvocan en asambleas en un local de San Martín 2460, donde un siglo después funcionarán máquinas tragamonedas. Forman una comisión y deciden pedirle al comisionado que reduzca los impuestos. 

Martínez de Hoz los recibe campechanamente sentado sobre su escritorio. La respuesta es no. Paralelamente, hace circular por la ciudad un manifiesto descalificando la huelga y habilita un servicio de emergencia para el abastecimiento de carne y verduras. Se producen, mientras tanto, numerosas detenciones por “coacción a favor de la huelga”. El martes 19 los gremios y el comercio han vuelto al trabajo, pero los cocheros no claudican. Al día siguiente, Martínez de Hoz le otorga el aumento. Y lo firma. 
La ordenanza impositiva no fue derogada, pero la voluntad de los marplatenses no mermó. Pronto tendrían un gobierno más representativo y conquistarán finalmente su autonomía.

– Basado en crónicas publicadas por el diario La Capital en enero de 1915.
– La foto ilustrativa fue tomada en La Perla en la década del ’20. Pertenece al “Album de Mar del Plata”, en poder de CEDODAL. Aporte de Ignacio Iriarte al blog Fotos de Familia de La Capital.

Nota extraída del Facebook de Gustavo Visciarelli




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