Clarín: El regreso de los Titanes en el Ring

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Vuelven los Titanes en Buenos Aires celebra Armenia

Del legendario relator Di Sarli a la nueva voz del catch

El locutor Fabián Codevilla, conocido por sus transmisiones de fútbol y boxeo por Radio Nacional, será el encargado de narrar las luchas que marcarán el regreso de Titanes en el Ring. La cita es el sábado 17 de noviembre en Libertador y Sarmiento, con entrada gratis.

A Fabián “Pomelo” Codevilla le toca una de las misiones más audaces en el regreso de los Titanes: nada menos que reemplazar al legendario locutor Rodolfo Di Sarli, una de las piezas esenciales en las veladas televisadas de Titanes en el Ring, encargado de relatar cada pelea con un estilo que agitaba la emoción del público desde el mismo momento que el árbitro convocaba a los dos contendientes al centro del ring.

Nacido en Bahía Blanca en 1920, Di Sarli ya era una voz reconocida en las radios Provincia y Splendid cuando fue contratado por Canal 9 y conoció a Martín Karadagian, a quien acompañó durante 28 años. Pero no sólo se transformó en la indiscutible “voz del catch” sino que era uno de los hombres de máxima confianza del luchador de origen armenio, a quien permanentemente proponía nuevos personajes para sumar a la troupe. Ya retirado y radicado en La Plata (donde falleció en 2001), Di Sarli estimaba en unos 12 mil la cantidad de espectáculos de Titanes que transmitió en el país y el resto de Latinoamérica.

Algo intimidado por ese antecedente de peso, Codevilla confiesa su temprana admiración por Di Sarli en los 70. Aunque pretende aggiornarse al lenguaje de estos tiempos, aspira a alcanzar “la entonación, énfasis y emotividad que sabía transmitir Di Sarli”. En realidad, el nuevo elegido para los relatos es un experimentado narrador de fútbol y boxeo que compartió micrófono con Héctor Larrea durante diez años y lleva veinte años trabajando en Radio Nacional.

Su galería de ídolos de la infancia abarca desde Di Sarli hasta el relator marplatense Juan Carlos Morales (“mi maestro y mentor”) hasta los luchadores Caballero Rojo, “El ancho” Peucelle, José Luis y el “Tano” Pavone, que personificaba a Mano Negra. La pasión del relator por los luchadores de la época de oro se revela también en la colección completa de los titanes transformados en muñequitos de los chocolates Jack, que conserva como un preciado tesoro.

 

TITANES EN EL RING con los clásicos y Paulina la hija de Martin Karadagian
FOTO MARTIN BONETTO

 

Un retorno esperado

Titanes en el Ring: un regreso donde vale todo
A 17 años de su última velada, el legendario show de lucha reaparecerá renovado, en el marco del festival “Buenos Aires celebra Armenia”, el sábado 17 de noviembre en los bosques de Palermo con entrada gratis. Habrá nuevos personajes y, para los nostálgicos, algunos guiños a la época dorada.

Paulina, la hija de Martin Karadagian, impulsora de los nuevos Titanes en el Ring. FOTO Martín Bonetto.

Junto a las luces del ring se vuelven a encender escenas imborrables de la infancia, guardadas en la memoria de varias generaciones de argentinos que crecieron bajo el potente hechizo de Martín Karadagian y su legión de luchadores. Diecisiete años después de bajarse el telón de la última velada, cuando la maravillosa aventura de Titanes en el Ring parecía definitivamente sepultada en el arcón de los recuerdos, una renovada troupe de artistas veinteañeros, conducidos por Paulina Karadagian -la hija del legendario “armenio campeón del Mundo”- se prepara para reeditar ese espectáculo único, que un grupo de luchadores ofrecía todas las semanas a lo largo de 28 años.

A esos hombres rudos -temibles y, a la vez, carismáticos- los seguía un público fiel, que colmaba las tribunas y deliraba ante cada toma, ademán o saludo que ofrendaban sus ídolos. La versión moderna de Titanes en el Ring no despegará en la gloriosa atmósfera que se respira en el Luna Park ni en el más acotado espacio de un estudio de televisión -donde mantuvo su esplendor durante las décadas del 60, 70 y 80-. La apuesta es salir a la calle para dar sus primeros pasos en el marco del festival gastronómico y cultural “Buenos Aires celebra Armenia”, programado para el sábado 17 de noviembre en la plaza Intendente Seeber, el amplio escenario a cielo abierto que sugiere el cruce de las avenidas Del Libertador y Sarmiento.

Desde la sede del Centro Armenio -el corazón de la colectividad de ese origen que echó raíces en Buenos Aires-, las voces sonoras de los organizadores trasuntan un optimismo envidiable cuando ponderan el esfuerzo de los personajes dedicados a entrenar con la mente fijada en la hora del debut. Kodran, Duran Durante, Vlad Ivhanoff, Enigma 17 y Ameriko son algunos de los misteriosos personajes que ensayan tomas sobre las colchonetas, golpean la bolsa y arriesgan acrobáticos saltos desde la cuerda más alta hasta el centro del ring. Todo sea para llegar en la mejor condición al gran desafío -el favor o el rechazo del público- que les espera en dos semanas.

Sin embargo, la mirada retrospectiva de los más veteranos que los descubren quemando calorías en un gimnasio de Palermo vuelve una y otra vez a desempolvar aquellos momentos de felicidad prodigados por los referentes de la época dorada: Rubén “El ancho” Peucelle, Benito Durante, Pepino El Payaso, José Luis, Tenembaun, Hippy Hair, Tufic Memet y Mercenario Joe son apenas algunas piezas infaltables, grabadas con tinta indeleble en extensa galería de figuras metidas de lleno en el gusto popular.

 

TITANES EN EL RING con los clásicos y Paulina la hija de Martin Karadagian
FOTO MARTIN BONETTO

 

Es probable que entre los recuerdos que reflotan a los Titanes de ayer se cuele el cautivante aroma a comida casera superpuesto con la postal de la familia sentada frente al televisor blanco y negro y hasta una pizca de la carga de ansiedad que desbordaba a los chicos en la víspera de cada emisión de Titanes en el Ring.

Esta vez serán los inconfundibles olores del lehmeyún, el kefté y el café con borra -entre otras delicias orientales- que enmarcarán cada una de las siete luchas previstas, como para que la celebración alcance a todos, los de arriba y los de abajo del ring. Por las dudas, Paulina Karadagian suelta una advertencia, que apunta sin rodeos a las expectativas de los más nostálgicos: “No hay forma de suplantar a los luchadores históricos. Tampoco pretendemos hacer un homenaje retro ni algo vintage. Somos una marca joven que sumó nuevos personajes, aunque de alguna manera volvemos a las raíces: el luchador con nombre y apellido”.

No es todo. La Tradicional diversidad de los personajes caracterizados se reacomoda en los tiempos que corren con la incorporación de siete luchadoras y la presencia de Ameriko, promocionado como “el representante de la comunidad lgbtttiq”. La idea más ambiciosa apunta a que nadie quede al margen de la fiesta. Para eso, el programa contemplará las preferencias del público de todas las edades. La época añorada de Titanes en el Ring estará reflejada en el video documental que dará inicio al show. Además, en el plantes actual de luchadores resaltan los emblemáticos nombres del Caballero Rojo, la Momia Negra y la Momia Blanca.

Mientras tanto, la figura omnipresente de Martín Karadagian -”El titán de Titanes en el Ring”, fallecido en 1991, que recurría al “cortito” y otras mañas para neutralizar a sus rivales- sobrevuela el gimnasio como una suerte de deidad que marca cada movimiento de las 25 jóvenes promesas que se esfuerzan por emular sus hazañas.

“Titanes 2018 no tendrá nada de sangre, piquetes de ojos ni golpes muy violentos. Además, el referí será siempre neutral. Ya no tendrá el protagonismo que adoptaban los históricos Hans Águila y William Boo”, marca las diferencias el experimentado luchador Sergio Ventrone, hoy transformado en uno de los principales organizadores del show.

Aunque dedicado de lleno a su nuevo rol de socio de Paulina Karadagian, “Billy Jim” Ventrone no deja de repetir un ritual que adoptaba cada vez que se encaminaba hacia el ring: fija la mirada en una foto que eterniza al máximo ídolo con su mejor sonrisa, acaricia la imagen y saluda a su mentor como al pasar: “¡Hola Martín!”. Es la sencilla ceremonia que necesita cumplir rigurosamente para esperar una jornada auspiciosa.

Semioculto por una maraña de pesas, máquinas y aparatos, Kevork Mesropian se revuelca sobre la colchoneta anudado con Kennedy “Pantera” Karadagian. Con apenas diez años de edad, el nieto del “Gran Martín” es el más novato del grupo de luchadores. La pertenencia a la familia ilustre del catch criollo no le da privilegios: para abrirse su propio camino no le queda más que soportar sin chistar los rigores del exigente entrenamiento de Mesropian, el crédito armenio que llegó al país hace dos décadas ya fogueado como luchados y forma parte del plantel de ases del catch de Boca Juniors.

A un costado, el locutor chino “Carlitos” Lin Wen Chen aprovecha el desafío amistoso para ensayar la tarea de presentador para la cual fue elegido. Es ahora el grueso vozarrón de Jorge Bocacci que parece retumbar entre las paredes decoradas con fotos de época.

La elección del seudónimo por parte del benjamín de los titanes modernos remite a “Pantera”, el personaje que caracterizó su abuelo en “Reencuentro con la gloria”, la primera película en la que aparece Karadagian.

“Vuelven por la gloria” exclama optimista y repite una y otra vez a coro la dupla Paulina-Ventrone, observados de cerca por el el espíritu latente del Gran Martín, que no deja de sonreír desde el cuadro colgado en lo más alto.




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