Barrios de Mar del Plata – El 501

241

La anormalidad de lo cotidiano

El 501 fue señalado como un colectivo fantasma. Porque es de los pocos que no entra al centro. El que lleva a la gente de la periferia al trabajo.

Mar del Plata se caracteriza por ser una mezcla de realidades sociales dispersas a lo largo y ancho de la ciudad. Muchas veces esto está oculto, porque está fuera del epicentro. Para verlo, sólo hay que tomarse un colectivo. El 501 para ser precisos. Durante su recorrido, de los pocos que no llega al centro y solo avanza por la periferia, se observa una disparidad de clases y zonas olvidadas.

Casas de chapa, sin revoque, de clase baja, media baja y deliberadamente de clase alta. Afirmar que la gente que utiliza esta línea es “invisible”, suena cruel, pero real. El 501 se transforma en la línea desconocida. Nueve de cada diez personas no conocen de su existencia, y el restante afirma haberlo visto una sola vez en su vida. Será porque se dedica al traslado de los “invisibles”.

El antagonismo más grande entre clases se hace presente una vez que el colectivo emprende el tramo final de su recorrido, en la intersección de Mario Bravo y Edison, una zona comercial, con madereras y corralones, nueve en dos kilómetros. Situación que cuesta comprender porque la gran mayoría de las casas, por no decir todas, son muy precarias. Es que semejante concentración de comercios está pensada para los dos barrios residenciales, con asfalto, cancha de tenis y hasta un lago que aparece en el recorrido. Los únicos que justifican movimiento comercial.

Si bien en la ciudad, gran parte de los habitantes dependen de un colectivo para su traslado, no se vive la situación al extremo como sí ocurre con el 501. Este se transforma en la única alternativa de la gente, a tal punto que hay una relación de dependencia con la línea. Es totalmente normal preguntarle al chofer a qué hora pasa el siguiente colectivo porque si lo pierden no tienen otra opción.

Y si hablamos de relación de dependencia, en el final del recorrido se encuentra una escuela, ubicada prácticamente en una zona rural, la n°44, con chicos que asisten a clases. Para ellos el 501 es una combi escolar.
Antes de llegar a la escuela y una vez que esquiva los barrios privados, el tramo del colectivo se ve envuelto en una nube de tierra que se extiende entre cinco y seis kilómetros. Y si bien no es una zona rural, hay mucho descampado y casas a medio construir. Uno dudaría si la electricidad y el gas llegan hasta esa zona, pero las garrafas y las antenas de DirecTV despejan esas dudas.

La línea tiene sus particularidades. Por ejemplo, las unidades deben ser mantenidas de manera constante por el mal estado de las calles. Los tramos en los cuales no hay ningún tipo de señalamiento o referencia hacen que el chofer deba aprenderse de memoria cada esquina. El móvil que sale desde 180 y Juan B Justo, punto de control, no se detiene hasta dar la vuelta completa. Entonces, hay mucha gente que se lo toma de ida para bajarse después de que emprendió la vuelta.

Párrafo aparte merece la relación de amistad entre el chofer y los pasajeros, que prácticamente se ven todos los días. Hay extensas charlas durante el recorrido, sonrisas de complicidad y hasta saludos que denotan sentimientos genuinos de cordialidad y respeto.

Para quienes no conocen esta línea hay que destacar que sus horarios son variados, arranca bien temprano a las 05:40 y hasta las 21 salen micros cada dos horas aproximadamente. El recorrido de ida se completa cada una hora y quince minutos, mientras que el tramo completo se hace en dos horas. El hecho de que el colectivo no tenga horario nocturno contribuye a que no se registren situaciones delictivas.

Las calles principales y en las cuales desarrolla gran parte del recorrido son Vértiz, Edison, Mario Bravo, Cerrito entre otras que son calles pero funcionan como avenidas.

Decir que esta línea es una de las más importantes de Mar del Plata es acertado. Si no estuviera, los vecinos de bajos recursos, los invisibles de la periferia, no tendrían en qué moverse. Lo cual es mucho.

Por Gonzalo Rodríguez

3° Año Periodismo Gráfico

DeporTEA Mar del Plata




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com