Aldosivi cayó 3-1 ante Sarmiento de Junín en el estadio José María Minella, por la fecha 12 del torneo Clausura de fútbol, en un encuentro marcado por las amonestaciones, la reacción de los hinchas por el traspié y un cierre que profundizó la preocupación por la permanencia, a esta altura muy complicada de mantener.
El partido tuvo cuatro goles, nueve tarjetas amarillas si se incluye la amonestación al entrenador local y un desenlace desfavorable para el conjunto marplatense. El equipo logró la igualdad durante la primera parte, pero no pudo sostener el resultado y recibió dos tantos en los minutos finales que lo acercan al temido descenso.
Sarmiento abrió el marcador a los 18 minutos del primer tiempo por intermedio de Junior Marabel, la respuesta del equipo del Puerto llegó apenas dos minutos después, cuando Lucas Castro marcó el 1-1 y devolvió la ilusión a los hinchas que acompañaron al equipo en el Minella, en una tarde soleada, pero ventosa.
Las amonestaciones también marcaron el desarrollo del encuentro. El árbitro Luis Lobo Medina mostró tarjetas amarillas a lo largo de ambos tiempos, en un partido que terminó con seis amonestaciones para Aldosivi, incluida la de su entrenador, Javier Sanguinetti, y tres para Sarmiento. De los jugadores locales recibieron tarjetas Nicolás Zalazar, Leonardo Sigali, Lucas Castro, Tomás Fernández y Martín García. En el conjunto visitante fueron amonestados Mauricio Martínez, Lucas Suárez y Ulises Giménez.
Durante el complemento, ambos equipos buscaron romper la igualdad, pero la diferencia llegó sobre el cierre. A los 41 minutos, Julián Mavilla convirtió el segundo tanto para el conjunto de Junín y, tres minutos más tarde, Jonathan Herrera amplió la ventaja para sellar el 3-1 definitivo.
La derrota representó otro golpe para Aldosivi, que necesita sumar puntos para salir de la zona comprometida de la tabla y mantener sus posibilidades de continuar en la máxima categoría del fútbol argentino. Desde las tribunas, los hinchas pasaron de los cánticos de aliento a los insultos, en una clara muestra de disconformidad ante los resultados y la delicada situación del equipo.
Tras el pitazo final, los jugadores se retiraron directamente al vestuario, sin realizar declaraciones a los medios. Por su parte, Sanguinetti quedó en el centro de la escena durante la conferencia de prensa, donde afrontó las consultas por el presente del equipo y defendió el compromiso de sus dirigidos.
Con este resultado, el equipo marplatense debe buscar una recuperación urgente en las próximas fechas, que ya no son tantas La derrota como local, las dificultades para sostener el empate y el malestar de sus hinchas aumentan la presión sobre un equipo que necesita victorias para mantener vivas sus chances de permanencia, aunque ve cómo se acortan las posibilidades y la esperanza se desvanece.
Por Florencia Campos
