Luto en el Fútbol falleció el peruano Miguel Loayza

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La tenía atada. River, 1966… Cubilla, Sarnari, Daniel Onega, Ermindo Onega y “Pinino” Mas.

En la madrugada del Jueves falleció Miguel Angel Loayza,. notable delantero peruano que deslumbró en el Sudamericano del´59 en Buenos Aires. Certamen que ganó la Argentina pero que sirvió para consagrar a varios jugadores de Perú. Entre otros al “Maestrito” Loayza de “habilidad infinita” llevado por el club Barcelona de España en el´60,.luego adquirido por Boca en el´61.

Estaba internado en Castelar. Tenía 77 años. Lo velan en Morón (Velatorios Pache). Así informó a Télam, Rodolfo Micheli, titular de la Casa del Futbolista, mutual a la que pertenecía el ex jugador iniciado en el modesto club El Ciclista de Lima, que con 17 años alcanzó la Primera, en el´57,  fallecido hace unas horas.

“El peruano Loayza uno de los delanteros más habilidosos de los´60. Gambeta corta, con la magia que en la misma  época reconocimos a Rojitas (Angel Clemente Rojas)”, comentó Juan Carlos Guzmán, 76 años, ex compañero del fallecido, ambos en River´66, equipo que formó el recordado Renato Cesarini.

Se consagró en Buenos Aires con 18 años, cuando vino con la selección de Perú, cuya delantera quedó en la historia del fútbol incaico: Oscar Gómez Sánchez, Miguel Loayza, Juan Joya, Alberto Terry y Juan Seminario. Le hicieron cinco goles a Uruguay (5-3) con tres del  “8” que al toque lo vino a buscar Barcelona de España.

 

En 1961 lo adquirió Boca Júniors que tenía al brasileño Paulo Valentím,  centrodelantero, también a Ernesto Grillo al regreso del Milan y recién llegado Dino Sani, notable mediocampista que formó parte del seleccionado de Brasil, campeón del mundo en  Suecia´58.

Sin embargo, Boca no fue campeón. Ese año ganó Racing con otro gran equipo y un ataque inolvidable: Corbatta, Pizzuti, Mansilla, Sosa y Belén. Loayza emigró primero a Rosario Central, luego a Huracán. En Patricios, 35 goles en 77 partidos. Lo idolatraron.

Su paso por “el globito”, deslumbrante. Habilidad pura, todos los portales de Huracán recuerdan “al peruano Loayza” por su gambeta endiablada y guapeza. Renato Cesarini lo pidió para River. Finalista Copa Libertadores´66, aunque él estuvo en el banco cuando River cayó ante Peñarol de Montevideo, en Chile (2-4).

 

 

Su ciclo exitoso en Colombia lo hizo poco menos “inmortal” en el Deportivo Cali, ganador de tres torneos con Miguel Angel Loayza entre 1969 y ´71. “Quedó para siempre en el corazón de los caleños” comentó el propio “Fito” Micheli que lo trató mucho junto a la “Garza” Guzmán en los últimos años.

“No hace mucho en el Congreso de la Nación, el Senado honró a figuras destacadas del fútbol argentinos de los 60”, evocó Guzmán. “Además de Luis Artime, Silvio Marzolini, Ubaldo Rattín, Daniel Onega, entre otros, el peruano Loayza como <extranjero< destacado resultó otro de los homenajeados”, concluyó su ex compañero.

Oda al Peruano

Dos recuerdos que podrían compartir muchachos del portal “En una Baldosa”: 1965, cancha de Huracán. Pudo ser Platense, rival. Miguel Loayza encara por la derecha. Pasa a uno, pasa a dos.

Queda apretado por la raya de fondo.  Pega la vuelta, pasa a uno, pasa a dos. Gambeta sutil, cortita. La jugada no terminó en gol.

 

En “el globito” todavía recuerdan la apilada del “Maestrito” Loayza, considerado junto a Oscar Pablo Rossi, el inolvidable “Coco” rey del caño, antes “tùnel” dos prestidigitadores del “globito”.

Verano 68. Estadio “Gral. San Martín”. Mar del Plata. Pudo ser febrero. Boca 3 –  1 San Lorenzo. A Boedo estaban llegando Victorio Cocco, el uruguayo Sergio Villar y el sutil delantero Carlos  Veglio, ex Deportivo Español. Esa noche Angel Clemente Rojas, inmortal “Rojitas” revivió al  genial delantero incaico.

Arrancó por la derecha. Eludió a uno, a dos. Quedó apretado por la raya de fondo. Pegó la vuelta. Dejó atrás a Juan Carlos Sconfianza, popular “Papito”, quiso enviar al popular “Cintura mágica” al Hospital Regional, reinaugurado. No fue gol.

 

 

 

La apilada quedó grabada en antología futbolera marplatense y en el recuerdo de los habilidosos de la época. Sucesores del genial Herminio (“Pierino”) González

Pero a veces jugaba Miguel Loayza de “9”, lo que hoy hace Scocco. Todavía los “viejos” como “Chiche” Fernández amigo riverplatense histórico -20 años yendo juntos a ver   al “millonario” cómo ese equipo no ganó Copa Libertadores en el´66. Virtual desgracia  futbolera.

Esa tarde, jueves 20, mayo del 66, el peruano Loayza estuvo en el banco. Sentado al lado de Daniel Bayo. Se equivocó Renato Cesarini admitió el error “histórico”. Cuando se lesionó “Nicha” Sáinz, nunca se lesionaba … debió ingresar Bayo.

El “Tano” Cesarini mandó al “Indio” Jorge Solari, hasta ahí el mejor jugador del partido –autor de un golazo a Ladislao Mazurkievicz, de los grandes arqueros de la historia de Uruguay,  desde treinta metros- que pasó como lateral por derecha.

El medio campo quedó para el “Nene” Sarnari y bajó Ermindo que no sentía la marca, como Riquelme, ahora, que nunca le quitó una pelota a nadie.  Lo mismo decía Omar Larrosa de sí mismo. Aplicado a Bábington, a Norberto Alonso, a Mario Zanabria, entre otros.

Loayza la podía haber guardado la pelota en Chile, bajo la suela… cuando Peñarol se puso 1-2 y se venía encima River a los 40´del primer tiempo estaba 2-0 arriba. Una gran pena a medio siglo

(**) Cancha de Huracán. 1965. Contra Platense. Por la raya de fondo, con movimientos de cuerpo, dejó un tendal.

(***) Lo mismo, Mar del Plata, Estadio Gral. San Martín, verano del´68, la misma jugada hizo “Rojitas” contra tres defensores de San Lorenzo. Uno de ellos, Sconfianza casi lo manda al Hospital Regional de La Feliz.

 

 



José Luis Ponsico

Columnista de la Agencia TELAM


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