La F1, Ferrari y La Argentina – Por Edgardo S. Berg

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Nos encontramos el 9 de marzo de 1952, la locación, el lugar donde Capital Federal limita con la provincia de Buenos Aires. Ese fue el lugar elegido para la construcción del autódromo “17 de Octubre” y que, con justicia se rebautizaría en 1989 con los nombres de Oscar y Alfredo Galvez. Ese 9 de marzo fue testigo de la “presentación” en sociedad del novísimo trazado, con visos propios de los más avanzados trazados Europeos, precisamente de Monza.

En esa fecha, se disputaron variar competencias, incluso una dentro de la reglamentación de la F1. En esta el reciente campeón mundial, Juan Manuel Fangio cruzó la meta con gran diferencia sobre Carlos Menditeguy; ambos sobre Ferraris. Detrás  llegaron Chico Landi, Crespo y el uruguayo Eitel Cantoni.

Fangio y su Ferrari.

Ese momento Ferrari empezaba su romance con el público Argentino. El team de Maranello  era por esos momentos una marca de reciente formación que buscaba, ya no batir a su empresa “madre”, ALFA Romeo, sino alzarse con su primer campeonato – nota del autor: la copa de constructores se constituiría en 1957. El sueño de Don Enzo de crear una empresa que llevase su nombre se dilató por más de diez años. Un acuerdo firmado con la ALFA primero y la Segunda Guerra Mundial dilató la aparición de la escudería del Cavallino Rampante hasta 1947. Ese hoy famoso Cavallino no fue una creación de Don Enzo, sino un caro presente de la familia Baracca.   Su hijo, el conde Francesco  Baracca,  as de la aviación italiana, lo lucia en los flancos de su biplano. Lamentablemente, el joven piloto no logró sobrevivir al primer conflicto mundial. Como homenaje, su familia se lo cedió al natural de Modena. Hurgando un poco más en este, hoy ya mítico emblema, el fondo amarillo muestra los colores de su ciudad natal. Por supuesto, la bandera tricolor de la península corona este escudo.

Los cincuentas vieron la profusión de competencias. Ferrari tomaba parte en cada carrera que podía. Se podían ver Ferraris oficiales en Sport Prototipo, el Formula 1 y hasta en Indianápolis. Victoria tras victoria fue aumentando el prestigio del team de Maranello.  Ese mismo año, Alberto Ascari se alza con el primero de sus dos títulos mundiales; el segundo lo lograría en 1953. En ambas ocasiones Ascari conduciría la Ferrari de F2.

En 1954, la fórmula 1 se vistió  de plateado, pero Froilán González se destacaría llevando a la victoria, junto a Maurice Tringtinant, a su Ferrari en las 24 horas de Le Mans.  También los laureles se obtendrían en los 1000 km de Buenos Aires. Ferrari continúo mostrando su hegemonía en 1955, 1957, 1958 y 1960. DE siete competencias de larga duración, el Cavallino logró cinco.

Froilán González rumbo a la victoria en Le Mans 1954

 

En la Formula 1 de 1956, en nuestros pagos, Ferrari repetiría las victorias de 1952 y 1953 gracias a la “muñeca” del as Balcarceño.

1000 KM de Buenos Aires. Del libro Book Review: Ferrari Argentina|Sports cars

 

Ese año Juan Manuel Fangio se anotaría su cuarto título mundial, pero es un año amargo, fallece Dino, el hijo de Enzo, que había estado diseñando un nuevo motor V6 con 1.500 cc.  Fue un golpe durísimo para Don Enzo, al que se le sumó, en 1957, el desastre en las Mille MIglie.

Otro de los cambios vividos por la empresa, fue el cambio de su razón social, pasa a llamarse: Auto Construzioni Ferrari.  Con este impulso, y con gran suerte en uno de esos famosos años negros de la Formula 1,  Mike Hawthorn logra, con solo una victoria, el campeonato mundial de conductores.

Los 60 son testigos de un decaimiento de Ferrari. En Formula 1 logra solo dos campeonatos, el primero gracias a Phil Hill. Otra victoria terrible, pues en la misma carrera, en Monza,  en donde Phil se proclama campeón, se mata Wolfgang Von Trips. Tres años después, en 1964, repetiría el recientemente desaparecido John Surtees, en una carrera que debería haber sido para Jim Clark. En Sport prototipo, la lucha contra Ford primero, Porsche luego y Matra finalmente se le hizo muy cuesta arriba. Los resultados fueron parcos, pero Ferrari ya era Ferrari. La gente de Detroit veía con buenos ojos anexarse Ferrari. Parecía que hasta Enzo Ferrari estaba de acuerdo, pero en un golpe de escena, en 1969, Ferrari vende el 50% de las participaciones de la empresa a Fiat y pasa a conocerse como Ferrari S.p.a. Eserzicio Fabbriche Automovili e Corse.

Chris Amon al volante de su Ferrari en 1969. 

Los 70’s ven como Ferrari decide, después de un terrible 1973 deportivamente hablando, dedicarse solo a la Formula 1. Se reestructura el equipo, contratando a Lauda y recontratando a Regazzoni. Aparece la maravillosa serie T

Los 5 modelos T. De la 312 T a la 312 T5. Tres campeonatos de conductores y cuatro de constructores

 

Carlos Alberto Reutemann Ferrari 312 T2 Gran Premio de Argentina 1978 Autódromo Municipal Ciudad de Buenos Aires 15 de Enero 1978. Guardado por Federico López. 

Lauda logra dos títulos, Scheckter un tercero. Manejan para el Cavallino, aparte de los ya mencionados, Reutemann y Villeneuve. Este último, un auténtico hijo “adoptivo” del mismo Ferrari, junto al francés Pironi le darían la bienvenida al motor turbo. Un impulsor que les daría muchos dolores de cabeza a los técnicos e ingenieros. Tanto que jamás Don Enzo podría disfrutar de un turbo campeón. El viejo titán se iría a los 90 años, en 1988.

A partir del adiós de Enzo, Ferrari debería esperar doce años para que, el triado Jean Todt, Ross Brawn y Michael Schumacher volverían llevar a Ferrari a la cúspide. Por cinco años, Ferrari era el equipo piramidal a batir. 2002 y 2004 fueron dos años de simple paseo para Michael. Este tridente victorioso también dejó su huella en Buenos Aires. Cuando la Formula 1 volvió a la Argentina (solo 4 carreras, del 95 al 98), Williams se anotaba tres y Ferrari una; la de 1998. Una carrera que, hasta el presente marca un círculo perfecto. La primera carrera, la de presentación, se la llevó el primer quíntuple (aunque en ese momento no lo sabía); la última, hasta el presente, el segundo quíntuple – nota del autor: Schumacher es el único séptuple campeón-  (aunque en ese momento, no lo sabía)

Schumacher ganando en Buenos Aires

La despedida de Schumacher (y luego de Brawn y de Todt) de Ferrari indico un proceso de declive. Kimi Raikkonen fue el último piloto en darle un título; pero fue un título más de regalo que por merecimiento. La pelea intestina entre Ron Dennis y Fernando Alonso, hizo que el titulo fuese a parar a las vitrinas de Maranello; así como un par de años después, el mismo Alonso hiciese lo mismo.

Kimi Raikkonen campeón

Llegamos al 2017. El año del septuagésimo cumpleaños de Ferrari. Entre las celebraciones, se espera la más ansiada por todos los tifosis dentro y fuera de Italia, la de un nuevo campeonato. Por volantes hay muchísimo potencial, cinco títulos del mundo entre Sebastian Vettel  y Kimi Raikkonen no es poca cosa; el problema radica en la dificultad de ser miembro de Ferrari. Un team que peca de tener muchos caciques y pocos subordinados. Por ahora, que les parece si les pedimos al alemán y al finlandés  que traigan la torta de cumpleaños para celebrarlo el próximo sábado a las 13hs. ¿Dónde? En Cars a la Carta, por supuesto y por Rivadavia MdP 90.5 FM



Edgardo Berg

Profesor de Inglés (UNMdP) Especialista de Nivel Superior en Docencia y TIC Periodista Especializado en Formula Uno y Formula E


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