Historias De Vida: Ezequiel Latorre

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En Historias de Vida, los alumnos de 3er año B de DeporTEA Mar del Plata, entrevistaron a Ezequiel Latorre, un joven que nació en Balcarce y actualmente reside en Mar del Plata, en busca de una nueva vida, lejos de las adicciones, producto de una conflictiva niñez.

Conducción: Sol Fernández Daguerre, Jorgelina Jofré, Leonardo Hermosilla, Branco Troiano y Federico Duhalde.

¿Cómo comenzó tu acercamiento a las adiciones?

Todo comienza a raíz de una discusión con mis viejos. Mis viejos estaban discutiendo, yo tenía 7 años, y eran como las 11 de la noche cuando me acuesto a dormir y resulta que comienzan a discutir, y mi viejo le reprochaba a mi vieja, de que porque había hecho, lo que había hecho y lo que pude comprender es que mi vieja le había metido los cuernos a mi viejo y de ahí nací yo, el último, el más chico y como que de ese momento, me empecé a sentir que no era parte de la casa y ahí arranca todo.

¿Cómo está compuesta tu familia?

Yo tengo seis hermanos más, todos de sangre, menos yo. Mi hermana la mayor la cría mi abuela, porque yo me entere de grande, que mi vieja abandona a mi hermana y la cría mi abuela.

¿Cómo te enteraste que no eras hijo de tu padre?

Yo me entero a raíz de un tratamiento que hice, yo estoy internado acá en Posada del Inti, cuando me internan ahí, me empiezan a preparar en esa granja, para que yo hable con mis hermanos.

¿Cómo era el trato de tus padres hacia tus hermanos?

Bueno mi vieja antes de morir, cae mi hermana la mayor, la agarra a mi vieja de la mano y le dice “mamá te perdono por todo lo que me hiciste”, y yo en la granja llame a mi hermana Alejandra y le pregunto porque le dijiste eso a mamá y ahí me empieza a contar la historia, de que mi vieja la había abandonado y por eso la crio la abuela.

Yo tenía otra versión por parte de mi vieja, que porque la abuela tenia plata, era nariz parada y nosotros éramos pobres, la crio mi abuela y siempre con mentiras, así me fueron llevando, pero que pasa, yo venía de los siete años ya sabiendo lo que era mi vida, porque a la noche cuando mis viejos se acostaban a dormir yo seguía escuchando.

¿Siempre discutían tus padres?

No había una noche en que mi vieja y mi viejo no discutieran, había una puerta que separaba la habitación mía de la de ellos entonces yo me sentaba al lado de la mesa de luz y me quedaba ahí llorando y escuchando la discusión de ellos y yo de ahí arranque la mala vida.

¿Asistías al colegio?

Si, iba al colegio, pero iba dos veces a la semana, porque me rateaba, hasta que por ahí me iba de mambo. Podía pasaba hasta un mes sin ir a la escuela, entonces iba la asistente social a casa y mi vieja decía pero no puede ser, si yo lo mando a la escuela, de acá sale todos los días y lo que menos hacia era ir a la escuela, yo aprendí a leer y a escribir a los 14 años, a raíz de todo esto yo tenía los psicólogos, me dijeron que yo tenía un trastorno por todo lo que había absorbido de mi familia.

¿Desde qué edad comenzaste con tus adicciones?

Ya a los 7 años empecé a fumar tabaco, ya a los 11 años arranque con las drogas, empecé a llevarme una carga que no era mía y bueno como que me escapaba por el lado de la droga.

Tenía un amigo a la vuelta de mi casa que consumía porro y pensé que será fumarse un porro, entonces fui a su casa y justo esta fumando y bueno me convida y ahí me empezó a explicar lo que te hacía, lo que iba a sentir yo en ese momento, bueno me pongo a fumar con él y me entre a reír, se me achicaron los ojos, bueno cuando estaba con él estaba todo bien, pero cuando me fui a la casa de mis amigos me empecé a sentir raro, entre al baño y empecé a patear todo diciendo esto no es para mí, que estoy haciendo, que yo no me quiero drogar, me dio un ataque de pánico. Después de un mes, me dan ganas de querer fumar y bueno desde hay arranque y no pare nunca más.

¿Cómo hacías para conseguir marihuana?

Nada lo compraba al tranza y el dinero lo sacaba de las changas que hacía, robar jamás.

¿En ese momento tenías contacto con tu familia?

Mi viejo para este momento ya había fallecido y mi vieja laburaba todo el día, no nos veíamos nunca, habíamos quedado los tres varones, y a mis hermanos tampoco los veía en todo el día. Cuando llegaba a la noche esperaba afuera 3 o 4 horas, hasta que se fueran todos a dormir porque no querían que me vieran en el estado en que llegaba.

¿Nunca sentiste la necesidad de pedirles ayuda a tus hermanos?

No, porque cuando uno arranca como que lo dominas, primero arrancas los sábados, luego el lunes, el martes y después llega un momento que ya no lo podes dominar. Luego con el tiempo comencé a trabajar en el McCain.

¿A qué edad comenzaste a trabajar en el McCain?

Comencé a los 18 años, te estoy hablando en ese tiempo un terreno valía 3000 pesos y yo ganaba 1500 pesos, era plata en ese tiempo y a mí no me alcanzaba porque era todo para eso. Llego un momento en el que andaba como un croto, no tenía ni para comprarme zapatillas y yo veía que mis compañeros de trabajo todos progresaban y yo no podía y yo quería salir adelante, hasta en varias ocasiones se me ocurrió en matarme. Después cuando tenía 27 años, mi vieja cae internada.

¿Cómo pasaste la internación de tu madre?

Fue duro, porque tenía cáncer mi vieja y estaban por hacerle una transfusión y le daban un mes de vida, en eso entra la enfermera a la habitación con las agujas, las deja y me dice que en cinco minutos termina la visita, cuando se va mi vieja me agarra muy fuerte de la mano y me dice “no me quiero morir y sufrí mucho por vos, vos me causaste muchos problemas”, y eso fue un golpe muy duro para mí, entra la enfermera y yo salgo y fui directamente a despejarme con eso.

A los tres días muere mi vieja, me di vuelta con cocaína y jalando nafta y se me sube la presión, tenía la alta en 19 y la baja en 21, si se juntan las dos es un ACV. Estaba en mi casa y no podía bajar y se me empezó a nublar la vista, entonces salí en bicicleta al policlínico de la empresa para la cual trabajaba, al llegar me pusieron pastillas bajo la lengua y al no bajar me dijeron que me iban a llamar una ambulancia para trasladarme al hospital, que estaba a cinco cuadras.

Yo estaba más preocupado por la bicicleta que me había quedado afuera, entonces no espere a la ambulancia, agarre la bicicleta y me fui al hospital, todo esto fue en Balcarce, al llegar al hospital me toman la presión y seguía igual, me pusieron otra pastilla y me dijeron que si no te baja a los 45 minutos te internamos, donde el médico se dio vuelta me volví a mi casa a dormir.

Al otro día voy a laburar y cuando entro al laburo me dice mi supervisor que hacia ahí, porque yo laburaba dos días y faltaba quince, ya no te puedo esconder más, me dice y bueno ahí me senté y le dije que quería cambiar de vida y bueno me internaron acá en Posada del Inti, pero fue por voluntad propia.

¿Cuánto estuviste en Posada del Inti?

Estuve un año y después de los cuatro meses me dejaron salir y al faltarme la contención volvía a caer en lo mismo.

¿En que consistía la internación?

Primero ves a los psiquiatras y según lo que vos respondes te dan la pastilla. Era como un servicio militar, tenias horario para levantarte, te tenias que afeitar y si no te querías afeitar tenias que hacer una carta de porque no te querías afeitar, tenias horario para fumar, hacíamos limpieza y mantenimiento.

Además, tenía la contención de todos, en total éramos 33, especialmente cuando me quería ir, ellos me decían que no lo haga porque yo estaba ahí por voluntad propia.

Mi jefe me dijo algo que me quedo muy grabado cuando me fui a internar, que lo que haga lo haga por mí, ni por mis hermanos, ni por mis amigos, porque el día de mañana si a vos te pasa algo vas a decir, pero yo lo hice por vos.

¿Cuándo sentiste el progreso en tu vida?

Fue cuando caí en una clínica por un accidente en moto. Ahí conocí una chica que iba a la iglesia y me pidió mi remera luego de haber conversado sobre la infección que tenía en la pierna. Luego me trae la remera bendecida por el pastor y se corta la infección de mi pierna, para todo esto no era creyente.

Luego comencé a ir a la iglesia y viví en la casa de esta chica dos años, hasta que me peleo con la chica y recaigo de nuevo. Luego gracias a un vecino vuelvo a la iglesia y dejo definitivamente los vicios. Hace cuatro años y pico que estoy limpio.

¿Cómo te sentís hoy en día?

Me siento mucho mejor, porque tuve la posibilidad de viajar al Brasil, siempre quise viajar pero no podía. Esto fue gracias a la empresa McCain, en el cual llevo ya 11 años trabajando. También fui al Paraguay, a las cataratas, a la ciudad del Este y a Buenos Aires para ver la Bombonera. Para mí esto fue un re logro, ya le tome el gustito, ya ahora me quiero ir a recorre más lugares. Antes se iba todo en las drogas y ahora puedo disfrutarlo de otra manera.

¿Qué proyectos tenes a futuro?

Mi sueño es comprar mi casa o un terreno, estuve juntando una plata que no me alcanzo para un terreno, entonces me compre un auto, ya es una base, igualmente sigo buscando un terreno o una casa. Y hoy que estoy bien quiero mi familia, primero mi casa, luego mi mujer y después los frutos vienen solos.

Y me gusta la idea de poder hoy estar transmitiendo esto a otras personas, para que vean que se puede, cuesta, pero se puede, el 75% es de uno y el resto lo hace Dios.



Silvana Carmen Salvini

Estudió en Deportea. Conductora y productora de Per Sempre Italia por online www.gdsradio.biz. Colaboró con el diario Il Tempo, el portal de noticias Marpla y el facebook Mar del Plata.


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